Logística sostenible: cómo reducir el impacto ambiental sin perder eficiencia operativa

La sostenibilidad logística se construye desde la operación: planificación, rutas, aprovechamiento de recursos y medición. Analizamos las claves para avanzar hacia un transporte más eficiente y responsable.

¿Es posible reducir emisiones sin aumentar costes?

Para muchas empresas logísticas parece un objetivo difícil de alcanzar. Sin embargo, una parte importante de la mejora ambiental puede venir de decisiones que, al mismo tiempo, mejoran la eficiencia operativa.

La logística sostenible se ha convertido en uno de los grandes retos de la cadena de suministro. En España, el transporte representa el 30,7 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero y el transporte por carretera supone por sí solo el 28,4 % del total, según los datos publicados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

En Prontia observamos cada día cómo muchas oportunidades de mejora empiezan antes de que un vehículo salga a carretera. La planificación de rutas, la coordinación de cargas, el aprovechamiento de la capacidad disponible, la tecnología y la información con la que se toman decisiones pueden contribuir a construir operaciones más eficientes y con un menor impacto ambiental.

Por eso, sostenibilidad y eficiencia operativa avanzan en la misma dirección. En Prontia entendemos la sostenibilidad desde una perspectiva práctica: medir, reducir y compensar la huella de carbono, incorporando la optimización continua a nuestra forma de trabajar.


¿Qué significa realmente hablar de logística sostenible?

La logística sostenible busca reducir el impacto ambiental asociado al movimiento, almacenamiento y gestión de mercancías manteniendo los niveles de servicio que necesita la cadena de suministro. 

Aplicada al transporte, esta visión obliga a observar la operación en su conjunto.

La elección y evolución de la flota forma parte del proceso, junto con la planificación de rutas, el aprovechamiento de la capacidad, la reducción de kilómetros improductivos, la gestión de consumos, la tecnología y la medición de las emisiones asociadas a la actividad. 

La Agencia Europea de Medio Ambiente señala precisamente que las mejoras de eficiencia de los vehículos resultan insuficientes por sí solas para descarbonizar el transporte por carretera y apunta, entre otras medidas, hacia una mayor utilización de la capacidad de carga y cambios en la gestión de la demanda de transporte.

La sostenibilidad pasa así de ser una declaración de intenciones a convertirse en una forma de gestionar mejor la operación. 

En la práctica pequeñas decisiones operativas pueden tener un impacto significativo en la eficiencia de una ruta. La planificación anticipada de entregas, la coordinación de cargas y el análisis continuo de los recorridos permiten optimizar recursos y reducir desplazamientos innecesarios, especialmente en operaciones de transporte a temperatura controlada donde la precisión es un elemento clave.

Más que una acción aislada, la sostenibilidad forma parte de una mejora continua basada en los datos, la planificación y la capacidad de adaptación de cada operación logística.

Transporte verde: la sostenibilidad empieza antes de arrancar

En el transporte refrigerado, una ruta más sostenible comienza mucho antes de que un vehículo salga a carretera.

Empieza cuando se planifica.

1.-La experiencia de la operación marca la diferencia

En operaciones de transporte refrigerado, la sostenibilidad no depende únicamente del vehículo utilizado.

La coordinación de ventanas de entrega, la agrupación eficiente de cargas y la optimización de recorridos son factores que influyen directamente en el aprovechamiento de los recursos disponibles.

En Prontia trabajamos con este enfoque, analizando cada servicio desde una perspectiva global para identificar oportunidades de mejora tanto operativa como ambiental.

Este planteamiento resulta especialmente relevante en la logística a temperatura controlada, donde la eficiencia debe convivir con requisitos exigentes de conservación, trazabilidad y calidad del producto.

2.-Optimizar rutas y kilómetros

Diseñar las rutas teniendo en cuenta distancias, entregas, ventanas horarias, capacidad y necesidades del cliente permite trabajar con una visión más eficiente de cada operación. 

La tecnología proporciona además más información para analizar recorridos, detectar ineficiencias y ajustar la planificación. 

El objetivo es sencillo: aprovechar mejor los recursos disponibles y conseguir que cada movimiento tenga sentido dentro de la operación. 

3.-Aprovechar mejor la capacidad

La eficiencia también depende de cuánto valor somos capaces de obtener de cada trayecto. 

Una correcta planificación de cargas y rutas ayuda a mejorar el aprovechamiento de los vehículos y a reducir movimientos que aportan poco valor a la cadena logística. 

Esta variable adquiere especial importancia en operaciones complejas, especialmente en la logística y el transporte en cadena de frío, donde deben coordinarse diferentes destinos, horarios, tipologías de mercancía y necesidades de conservación.

4.-Tecnología para decidir mejor

Digitalizar una operación permite disponer de más información sobre lo que ocurre durante el servicio. 

Sistemas de gestión, herramientas de planificación, trazabilidad y monitorización permiten analizar la operación con mayor detalle y detectar oportunidades de mejora. 

Para Prontia, la tecnología tiene sentido cuando ayuda a tomar mejores decisiones, simplificar procesos y prestar un mejor servicio al cliente. 

La digitalización también permite incorporar indicadores cada vez más precisos relacionados con consumos, recorridos, eficiencia operativa y emisiones asociadas al transporte.

En Prontia entendemos la sostenibilidad como una combinación de estos cuatro elementos clave que nos permiten integrar la sostenibilidad dentro de la operativa diaria y avanzar hacia una logística más eficiente y preparada para los desafíos del sector.

De las buenas intenciones a los casos sostenibles

La sostenibilidad se hace tangible cuando llega a la operación diaria. 

En el transporte en vehículos refrigerados, optimizar una ruta, mejorar el aprovechamiento de la capacidad, reducir desplazamientos innecesarios, analizar los consumos o disponer de información más precisa son ejemplos de decisiones que pueden contribuir a una operativa más eficiente.

Precisamente ahí se encuentra uno de los grandes cambios de enfoque.

La sostenibilidad puede incorporarse como un criterio más dentro de la toma de decisiones operativas. 

Esto permite avanzar progresivamente, revisar resultados y detectar nuevas oportunidades de mejora. 

En una actividad como la logística, donde cada operación está formada por miles de pequeñas decisiones, esa mejora continua resulta especialmente relevante.

Huella de carbono en logística: medir para poder actuar

Existe un punto de partida fundamental para cualquier estrategia de reducción: conocer el impacto que genera la actividad. 

La huella de carbono permite cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a una organización o actividad. El Ministerio para la Transición Ecológica dispone en España de metodología, factores de emisión, calculadoras y un Registro de huella de carbono para ayudar a las organizaciones a calcular sus emisiones y establecer planes de reducción.

Medir permite establecer una referencia, comparar la evolución de la actividad e identificar dónde puede concentrarse el esfuerzo de mejora. 

Y en 2026 se ha producido además un avance relevante para el sector transporte.

CountEmissionsEU: un marco común para medir las emisiones del transporte

El 1 de junio de 2026 entró en vigor CountEmissionsEU, el nuevo marco europeo para armonizar el cálculo de las emisiones de gases de efecto invernadero de los servicios de transporte. Su aplicación general está prevista a partir del 2 de diciembre de 2030, aunque determinadas disposiciones ya son aplicables desde su entrada en vigor.

El marco está alineado con la norma internacional EN ISO 14083:2023 y busca que la información sobre emisiones sea comparable y fiable entre diferentes servicios y modos de transporte.

Para las empresas, disponer progresivamente de información más consistente sobre las emisiones asociadas al transporte abre una nueva posibilidad: integrar la variable ambiental dentro de las decisiones logísticas. 

La pregunta deja entonces de ser únicamente cuánto emitimos.

Podemos empezar a preguntarnos dónde, cómo y por qué, y qué decisiones operativas pueden ayudarnos a evolucionar. 

Sostenibilidad y eficiencia operativa pueden compartir camino

Hablar de sostenibilidad logística implica hablar también de eficiencia. 

Planificar mejor las rutas, aprovechar los recursos disponibles, aumentar la visibilidad de la operación, medir los resultados y revisar continuamente los procesos responden a una misma filosofía: hacer mejor cada operación. 

Y esa forma de trabajar tiene una consecuencia especialmente importante: permite incorporar la sostenibilidad dentro de la gestión cotidiana de la cadena logística. 

En lugar de tratarla como una iniciativa aislada, puede formar parte de la planificación, de los indicadores y de las decisiones que se toman cada día. 

Tecnología, datos y regulación: hacia una logística más sostenible

La transformación sostenible del transporte avanza cada vez más vinculada a su transformación digital. La propia estrategia europea de movilidad plantea ambas dimensiones —verde y digital— como parte de la evolución del sistema de transporte europeo. 

La digitalización y la inteligencia artificial pueden aportar beneficios ambientales medibles cuando se utilizan con objetivos de sostenibilidad, según la Agencia Europea de Medio Ambiente. En logística, su potencial se traduce en disponer de más información para analizar recorridos, mejorar la planificación, optimizar el uso de los recursos y tomar decisiones operativas cada vez más precisas.

A esta evolución tecnológica se suma un avance hacia una medición más homogénea de las emisiones. El nuevo marco europeo CountEmissionsEU establece reglas comunes para calcular las emisiones de gases de efecto invernadero de los servicios de transporte y busca generar información comparable y fiable. La Comisión Europea señala que este marco facilitará a las empresas comparar resultados, optimizar su logística y disponer de información más clara para tomar decisiones relacionadas con las emisiones del transporte. 

Tecnología, datos y medición empiezan así a formar parte de una misma lógica: conocer mejor la operación para identificar dónde existe margen de mejora y actuar sobre él.

Para operadores y clientes, esta evolución abre una oportunidad para incorporar la sostenibilidad de forma cada vez más práctica en la gestión de la cadena logística: con información más precisa, criterios comparables y decisiones basadas en datos.

Una logística preparada para seguir avanzando

La transición hacia modelos de transporte más sostenibles será progresiva.

En la Unión Europea, el transporte representó aproximadamente el 31 % de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2023 y el transporte por carretera concentró el 72,9 % de las emisiones del propio sector transporte.

El reto exige combinar tecnología, evolución de flotas, planificación, medición y optimización continua. 

En Prontia queremos avanzar desde esa perspectiva: integrar la sostenibilidad en nuestra forma de operar y buscar continuamente oportunidades para trabajar de manera más eficiente, responsable y conectada con las necesidades de nuestros clientes. 

Porque una logística más sostenible también se construye ruta a ruta, decisión a decisión y mejora a mejora. 

¿Buscas una operativa logística eficiente y preparada para seguir evolucionando?

En Prontia desarrollamos soluciones de transporte y logística a temperatura controlada orientadas a las necesidades de cada operación. Analizamos rutas, procesos y necesidades logísticas para identificar oportunidades de mejora en eficiencia, trazabilidad y sostenibilidad.

Hablemos de tu cadena logística y de cómo seguir optimizándola.


Preguntas frecuentes 

¿Qué es la logística sostenible?

La logística sostenible busca gestionar el transporte, almacenamiento y movimiento de mercancías reduciendo progresivamente su impacto ambiental y manteniendo una operación eficiente y fiable.

¿Cómo puede reducirse la huella de carbono del transporte?

La planificación de rutas, el aprovechamiento de la capacidad, la gestión de consumos, la evolución de las flotas, la tecnología y la medición de emisiones forman parte de las herramientas disponibles para avanzar hacia operaciones más eficientes. 

¿Por qué es importante medir las emisiones logísticas?

Medir permite establecer una referencia, analizar la evolución y detectar áreas sobre las que actuar. Desde junio de 2026, CountEmissionsEU establece además un marco europeo armonizado para calcular las emisiones de los servicios de transporte. 

¿Puede una operación ser más sostenible y más eficiente?

Sí. Variables como planificación, optimización de rutas, aprovechamiento de recursos y mejora continua pueden contribuir simultáneamente a objetivos operativos y ambientales. 

Comparte:

LinkedIn